Pablo Bosch: “Emprender es el sentido de la vida”

Hoy, ya alejado de bbosch, el fundador y director de Las Majadas de Pirque busca en compañía de los tilos, cumplir un anhelo que tiene desde el 2010: consolidar el capital social como ente generador de puentes. La morada que alguna vez perteneció a la familia Subercaseaux se ha transformado en un Centro de Conversaciones, único en Latinoamérica.

“¡Te estaban buscando Jimmy!”. “Hola Karlita”. “¿Cómo estás chiquilla?”. Así es Pablo Bosch Ostalé (68 años). Cercano, alegre y preocupado (se sabe los nombres de todos los trabajadores). Algo que aprendió de su padre Bautista, y que se ha encargado de potenciar, aun cuando ya no forma parte de bbosch.

Desde hace nueve años, su vida ya no gira en torno al mercado latinoamericano de infraestructura eléctrica y metalmecánica. Cambió las soluciones rápidas e integrales en ingeniería de transmisión eléctrica & construcción de sistemas de potencia. Ahora, el Centro de Conversaciones Las Majadas de Pirque es el lugar donde busca consolidar el capital social y humano, a través de la asociatividad y las buenas redes laborales.

Desde el 2010, Pablo Bosch, Diego Valenzuela y el argentino Wenceslao Casares, se unieron para cumplir un sueño, y así lo han logrado.

Casares adquirió el conjunto conformado por un parque de 8 hectáreas y el palacio (propiedad de la familia Nieto Varas) a fines de 2006, con la idea de utilizarlo como su residencia, pero aquello no se concretó. El palacio quedó algo devastado tras el terremoto del 27 de febrero. Pero ni siquiera la magnitud de 8,8 en la Escala de Richter pudo detener el anhelo de recuperar el espacio para ponerlo a disposición de diversas instituciones, empresas y personas que buscan desarrollar sus reuniones y formar verdaderos puentes en torno al diálogo.

“Mi socio Wenceslao se compró este terreno. Y en ese entonces, la familia que vendió este lugar le dijo mira, al palacio en cien años no le hemos hecho nada. Y en Chile hay un gran terremoto cada 25 años promedio. Este palacio tenía cuatro terremotos en el cuerpo y se comenzó a reparar. Estaba en ese proceso cuando ocurrió el terremoto. Se cayó casi toda la parte de atrás, quedó muy destruido. Colapsó una torre, y en general volvió a sufrir mucho daño. En ese momento nos hicimos cargo, analizamos la situación, y sabíamos que teníamos tres caminos: se botaba y hacíamos otra casa; la botábamos y se reconstruía igual que la versión anterior; o se reparaba reconstruyendo lo que estaba mal y salvando lo que se podía. Esa tercera opción era la más difícil, pero fue la escogida. No queríamos un falso histórico. La pared del exterior y las tejas son originales. No se podía perder el alma, porque Las Majadas era un lugar único y con mucha historia. De eso, se hizo cargo Teodoro Fernández (Premio Nacional de Arquitectura) quien reorganizó los espacios interiores, privilegiando el nuevo propósito del recinto. Y los resultados están a la vista”, confiesa Pablo Bosch.

El palacio de estilo francés hoy es testigo de conversaciones que giran en torno a una perfecta acústica. Acá el expositor puede ser escuchado, hablando a un volumen normal, desde cualquier punto de la sala.

Es un espacio que inspira. Los tilos, de más de 300 años, vuelven a presenciar una nueva historia. Alguna vez fue la morada de la familia Subercaseaux. Ahora, aprecian un modelo de negocios que Bosch conoció en Estados Unidos, cuando fue parte del programa OPM de la Escuela de Negocios de Harvard. Ahí se conocieron con Casares. Sin quererlo, el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros en Madrid comenzaría otra senda más, similar a las realizadas, como cuando presidió el Directorio de bbosch, ASIMET y Fundación Hogar de Cristo. Pablo Bosch fue consejero de SOFOFA y Endeavor. Hoy, además de Las Majadas, es presidente del Directorio de la Inmobiliaria Armas, es director y vicepresidente del Círculo de Empresas y Sociedad de ICARE, consejero asesor externo del Centro UC de Políticas Públicas y de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Concepción.

 

¿Qué es el capital social?

Más allá de la definición de Francis Fukuyama (politólogo estadounidense de origen japonés), quien valoriza los puentes entre gente diversa con objetivos comunes, basado en reciprocidad y confianza, el capital social es ¿en cuánta gente tienes confianza? ¿En cuánta gente confías?  Y lo pregunto porque cuando uno confía en otra persona, sólo así se alcanzan objetivos comunes.  

 

¿Por qué Pirque?

La casa ya estaba el año 2006. Y a partir de 2010 decidimos emprender este desafío. El parque es maravilloso. Esto es una joya planetaria. Pero es cierto, también podríamos haber buscado otro parque. Incluso, hubo personas que nos dijeron váyanse al norte de Santiago, la ciudad va para allá. Pero no, nosotros también queríamos hacer una contribución. Acá trabajan 85 personas, casi todas son pircanas o de sus alrededores.

 

¿Por qué señaló que el Padre Alberto Hurtado ha sido uno de los mejores empresarios que ha tenido Chile?

Él se hizo cargo de un problema. Consiguió recursos, corrigió errores y fue capaz de montar una tremenda empresa como el Hogar de Cristo. Y me pude dar cuenta cuando fui testigo de aquello. Siempre pensé en llegar al Hogar de Cristo, pero el proceso se adelantó. El empresario ve siempre oportunidades, y se obsesiona con algo, ocurren problemas, pero es muy raro que abandone.

Llegó a bbosch el 16 de agosto de 1976 y dejó la empresa de su padre en julio de 2013. ¿Qué caracteriza a la organización donde se desempeñó por 37 años?

La empresa fue fundada en 1960. En bbosch está claramente el sello del papá y también de mi mamá. Detrás de cada gran hombre, hay siempre una gran mujer. Eso es muy cierto. Siempre ha existido mucho cariño y empatía, ponerse en el lugar del trabajador. Para nosotros el aprendizaje es el centro de la estrategia. Y el desarrollo de quienes trabajan en la compañía va de la mano con eso. Siempre le digo a las personas que trabajan conmigo nosotros no queremos rotación, queremos que usted venga y crezca. A una empresa así no le entran virus.  

 

En la crisis económica de 1982, usted indicó que a bbosch no entraba un cliente, y tuvieron que bajar la dotación de 300 a 30 trabajadores. ¿Pensó en abandonar?

He tenido en mi vida muchísimas preocupaciones. Ha habido varias noches donde he dormido a saltos. Pero abandonar no. Emprender es el sentido de la vida. Y desprenderse de un negocio termina perjudicando también a las personas.

¿En qué nuevo proyecto está pensando Pablo Bosch?

Estoy con varios proyectos en mente. Uno, es cualitativo. Potenciar la tercera generación Bosch que está asumiendo nuevos desafíos. De hecho, mi hijo (Pablo Bosch Kreis, gerente general de Las Majadas de Pirque) ahora se va a bbosch como Gerente de Desarrollo y Nuevos Negocios. Y el otro proyecto tiene relación con hacerse cargo de un problema social. Entonces tenemos una amenaza muy grande que es generar puestos de trabajo de calidad, a lo largo del país. Por eso, mi apuesta es el turismo. Tenemos que transformar a los asiáticos en clientes, más que en competidores.

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